La 8ª jornada nos llevó a jugar el derby contra A Xesta, equipo llenbo de gente conocida pero no por eso dispuestos a regalarnos el partido.
Empezamos bien, tragando polvo en ese campo arenoso y sacando balones para marcar ya en los primeros minutos. Fue un espejismo porque poco a poco A Xesta se fue haciendo con el partido, y en la segunda mitad nos fusiló 3 veces.
Y en esto llegó lo peor, en un lance del partido a Diego se le salió la rodilla del sitio y se paró el partido hasta la llegada de la ambulancia (la lesión era muy fea de ver y bastante dolorosa), cuentan después las malas lenguas que por la noche se le vio paseando por la city…
Se jugaron los minutos que quedaban sin muchas ganas de meter la pierna… y nos fuimos para casa más o menos pensando en Diego…